Un lugar tranquilo y apacible para pasar el fin de semana, aunque seguro que mejor quedarse algún día más. Se trata de un pueblo de poco más de 300 habitantes en el Valle del Esgueva (Valladolid) salpicado con las típicas bodegas de la zona y con restos de aquel Castro.

La cuna de los vinos de la denominación de origen de la "Ribera del Duero" está muy cerca, de manera que se puede disfrutar del peculiar paisaje de viñedos, catar esos "caldos" o bien visitar el castillo de Peñafiel donde se encuentra el Museo del Vino.

O si se prefiere se puede hacer la Ruta Verde del Valle del Esgueva, visitando los distintos castillos e iglesias de los pueblos, e incluso aprovechar para darse un chapuzón en el embalse de Encinas...

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© Juan C. Crespo 2007